¿Como ser ciudadano?

Alejandra Silva Carreras

Los últimos años del siglo XX se encontraron llenos de cambios revolucionarios que fueron desmoronando el sistema político y social de la modernidad. El fin de la guerra fría, el triunfo del capitalismo como nuevo orden global y la introducción de la posmodernidad, provocó que comenzara a formarse un nuevo fenómeno económico regido por la interdependencia de países, fenómeno conocido como: globalización.

La economía llego a ser un plano central dentro de este nuevo orden, las empresas traspasaron naciones y comenzaron a ejercer una influencia importante dentro de los gobiernos, quienes poco a poco iban perdiendo más y más fuerza. El debilitamiento del Estado Nación, provocado por el poder económico empresarial, la revolución tecnológica y comunicacional produjeron discrepancias dentro de nuestra sociedad contemporánea.

Por un lado vivimos en un mundo que se enfila hacia la interdependencia de países, un mundo que busca una unión entre culturas y por otro lado, formamos parte de un mundo que aliena, pues aquellos no preparados tectónicamente para los cambios quedarán excluidos y pasarán a formar parte de la periferia.

La gran paradoja de la globalización es que aun y cuando pretende ser global, lo que está sucediendo en la actualidad es que está excluyendo a aquellos no preparados para entrar a competir en un mercado donde únicamente aquellos países mejor preparados serán los que logren sobresalir.

Esta situación además de afectar el orden de las instituciones sociales como el gobierno y la familia, han dejado a los individuos sin un sentido de pertenencia, haciéndose necesario redefinir el concepto de ciudadanía, pues ¿Qué es un ciudadano?

Siguiendo la postura de Hanna Arendt un ciudadano solamente es aquel que entra en el campo de la acción, aquel que participa activamente dentro de la vida política. ¿Pero que es la acción y cómo podemos llegar a ella?

Arendt sostiene que el individuo se maneja dentro de tres planos, interrelacionados entre sí: la labor, el trabajo y la acción. El primero, representa el punto más primitivo de la vida humana, la labor se refiere a la satisfacción de las necesidades inmediatas, todo aquello que es efímero. Dentro del trabajo, el segundo plano, se da un sentido de acumulación, el hombre ya no sólo está interesado en satisfacer sus necesidades, sino que busca y prevé. El tercero, el campo de la acción, y el que compete para la presente ponencia, se refiere a la capacidad de un individuo para actuar activamente dentro del orden global, es la necesidad de tratar de cambiar el mundo, de entrar en la vida política de nuestros países y buscar hacer algo mejor por nuestro entorno.

Hemos permitido que las decisiones de nuestro entorno sean tomadas por tan sólo algunas personas, hemos visto cambiar el mundo y no hemos hecho nada para intentar hacerlo mejor, condenamos la discriminación y la corrupción, pero no hacemos nada para cambiarlo, nos alienamos y nos dedicamos a vivir nuestra vida sin siquiera observar a los demás, consumidos por la indiferencia, permitimos la injusticia y la pobreza y olvidamos que, todos somos parte de este mundo, y de alguna u otra manera la vida de los demás nos afecta también a nosotros.

En esta nueva época global ser un ciudadano no significa ondear la bandera de un país específico, tampoco significa pertenecer a una etnia o  cultura. Ser ciudadano significa preocuparte por tu entorno e intentar cambiarlo, significa entrar dentro del espacio público, dentro de la política, ser parte de la acción, no  conformarnos con la labor y el trabajo, sino buscar un punto que vaya más allá, buscar formar parte de la vida activa. Significa regresar a la concepción greco-romana de dicha palabra, es decir ser capaz de actuar por el bien de la comunidad.

Para llegar a la acción es necesario tener una preocupación por el mundo, tratar a las personas como iguales y buscar encontrar la libertad por medio de la palabra.

La libertad por medio de la palabra

Contrariamente a lo que se piensa comúnmente, la libertad no es hacer lo que uno quiera, pues de hacer lo que se quiere podemos limitar los derechos y la libertad de otros. Vivimos en un mundo común donde para poder encontrarnos en armonía es necesario respetar el espacio de aquellos que se encuentran en nuestro alrededor. Libertad, es la capacidad para externalizar nuestras preocupaciones, nuestra capacidad para hacer el bien a una comunidad, liberarte significa dejar la existencia monótona de una vida remitida únicamente al trabajo y la labor para dedicarnos a vivir en el campo de la acción y sólo se puede alcanzar a través de la palabra, el tercer punto necesario para constituirnos en un ciudadano.

La limitación de la libertad aparece ahí donde la palabra de cada uno de nosotros no puede ser escuchada. En lo privado, en la familia, no hay espacio al individuo, al diverso. La libertad existe solamente en el ámbito de la política, donde manifestará su creatividad, no de cosas, pero sí de relaciones humanas (Cano, Hanna Arendt: Contingencia y Libertad del sujeto ,13)

La importancia de la palabra radica en el hecho de que sólo a través de esta puedes comunicarte con tus semejantes, es aquel que nos permite mostrar nuestras preocupaciones. Por medio de él, podemos externar todo aquello con lo que estamos y no estamos de acuerdo, es el que nos permite proponer ideas para crear cambios en el entorno social donde vivimos.  

 

 

About these ads

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

%d bloggers like this: